Esta pretende ser la primera entrada de una nueva sección. Porque este blog es para gritar a los 4 vientos lo que me venga en gana, y porque muchas veces no sabes dónde has de referir tus quejas, desfogarte ante acontecimientos que te parecen injustos, que te tocan las narices o que simplemente quieres denunciar públicamente.

Después del disclaimer inicial, comienzo a quemar adrenalina. El menú del día es: el comportamiento de la gente en sitios públicos.

Aunque este tema da para un libro del grosor de las páginas amarillas de Madrid, intentaré recapitular aquellas actitudes que más me han llegado a parecer molestas o simplemente fuera de lugar.

  1. Los teléfonos móviles: Que sí, que todos los medios anuncian que las tendencias del uso del móvil es siempre al alza y que cada vez podemos hacer más cosas desde ellos, pero en según que sitios o situaciones, por favor: en silencio!! Es decir, que debería ser automático que cuando te piden la entrada para el teatro, cine, conferencia o cuando, en el avión, la azafata pasa por los pasillos verificando que tienes el cinturón abrochado, se debería exigir que el móvil se silenciara en ese momento en el caso del cine/teatro/conferencia/reunión y que se apagara en el caso del avión. Ningún ponente quiere ser interrumpido por un tono de moda de otra persona mientras habla: Si esperas una llamada, con silenciarlo y tenerlo delante ya ves si te llaman y puedes salir a hablar. No sería la primera conferencia a la que asisto en la que alguien del público, sin mostrar respeto alguno por el ponente, ni por los que tiene alrededor, contesta una llamada (o incluso llama) sin salirse de la sala.
  2. Los asientos numerados: Si en una entrada de un cine, teatro o medio de transporte se molestan en ponerle un número de fila y asiento,… ¿será por algo no? Si llegas a última hora a un cine y ves que está vacío, pues suena razonable poder elegir el sitio donde sentarte, porque probablemente no usurpes el asiento de nadie… pero si llegas con media hora de antelación y ni miras dónde tienes que ubicarte, luego no pongas cara de circunstancia cuando te dicen que estás en un sitio equivocado. Lo mismo me ha pasado en aviones y trenes… El número lo imprimen por algo en los tickets, no por rellenar el espacio en blanco en el papel.
  3. Las cajas de los supermercados/centros comerciales:  Yo entiendo que la mejor forma de cualificar en qué fila hay que ponerse para pagar viene dado por: “la que menos gente tenga”. Yo mismo lo hago, pero claro, teniendo en cuenta que hay cajas prioritarias para gente con cestas, menos de 10 artículos, pago exclusivo con tarjeta, caja ecológica sin bolsas, caja autoservicio, para mujeres embarazadas, personas mayores, etc, etc,… ¿por qué nadie respeta ese tipo de cosas? Si son 10 artículos, son 10 artículos; si sólo se puede pagar con tarjeta, no te empeñes en sacar billetes del calcetín… no pidas que te den bolsas en la caja ecológica, no pidas que te atiendan en la caja autoservicio…

En fin, que aunque este tema da mucho juego y se puede hacer más y más mala sangre por las aberraciones que hace la gente. Quiero puntualizar que he sido testigo en persona de todas y cada una de las situaciones aquí relatadas y que hay que morderse la lengua para no herir sensibilidades en algunos momentos.

¿Quién no ha visto situaciones similares? Os animo que dejéis en vuestros comentarios todas aquellas que consideréis. Este es un rincón para desfogarse, así que adelante.

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