Desde hace unos años adquirí el sano aunque cansador hábito de ir a practicar la natación en una piscina pública de un polideportivo con frecuencia semanal y casi siempre a mediodía. La verdad es que en todo este tiempo he visto de todo y por supuesto, mis motivos tengo para hacer este post englobado dentro de esta sección.
Quiero pues quejarme de cosas como:
- Se supone que cada calle está dividida en dos por una línea de baldosas de diferente color en el fondo de la piscina. Cada carril que queda en la calle está pensado para que todos los nadadores vayan hacia un lado. Aquí podemos contar con el despistado/a que va nadando en el carril contrario (o que sólo elige un carril para ir y para volver); y ya el que es el colmo es que el va por medio del carril. Desde arriba tiene que parecer como un avión aterrizando en la T4.
- Evidentemente no todo el mundo es capaz de nadar al mismo ritmo, y al ser la piscina pública, hay que contar con los “Fernando Alonso” acuáticos que parece que se están entrenando para el campeonato de España a mediodía y que se ponen detrás de tí mientras vas nadando, te cogen el rebufo y cuando pueden te adelantan (ni hacer los repostajes dejan tranquilo oiga!). Además de éstos, a los que me pregunto cuál será su tiempo por vuelta, hay que compartir carril muchas veces con las “Señoras que quedan para ir a nadar en hora punta” (que no sé si existe el grupo Facebook creado pero madre mía…) Parece que estén paseando a Miss Daisy… en el tiempo que ellas hacen dos largos, a veces me he hecho una serie de 10.
- Los que nadan hacia atrás: Yo entiendo que es un estilo olímpico y que, como tal, puede y debe ser desarrollado y practicado, pero no cuando la piscina está repleta de gente que va y viene, porque lo más normal es que como no controlas bien que no te tuerzas nadando, te choques con alguien que comparte la calle contigo. Debería estar prohibido en una piscina pública cuando hay alguien más en la misma calle.
- Los que utilizan juguetes accesorios: Para nadar en una piscina pública, lo imprescindible es llevar el bañador, gorro y gafas de natación; el resto de los gadgets están de más. Hay gente que mete toda suerte de elementos de gomaespuma en la piscina para ponerse en la entrepierna, o para chapotear con las piernas y no mover los brazos, hasta un tío con aletas de natación he llegado a ver hoy!!!! Así también llego yo el primero eh?…
- Las conversaciones trascendentales en el vestuario: Vistiéndote después de la merecida ducha, si se es medianamente observador se puede apreciar la interacción entre la fauna que va a las piscinas. Frikadas como: Que si el fin de semana empezó a coger fondo para la “triplemaratón madrileña con salto mortal doble”, que si está practicando un estilo nuevo que consiste en mover las piernas 6 veces de nosequeforma y 4 para el otro lado, que si me he comprado una mountain bike de 1500 euros para empezar nada más…. Increible!!
Está claro que todo esto sucede poque a este tipo de piscina, va gente demasiada heterogénea con diferentes motivaciones: la operación bikini, entrenar para ser el nuevo Michael Phelps, porque lo ha recomendado el médico o por no escuchar al jefe durante un rato dentro del agua,… y sin embargo, sigue siendo divertido.
