Pensé que nunca en la vida me iba a pasar, que yo sigo viéndome en el espejo como un jovenzuelo y que, si alguna vez en mi vida se me hubiera dado bien, me echaría un partido de fútbol/baloncesto dos veces a la semana. Cierto es que alguna cana me ha salido y que no salgo de juerga con la asiduidad de antaño, aunque no creo que sea por incapacidad, sino por desmotivación para cerrar todos los bares. Actualmente salgo, me tomo algo y me vuelvo cuando lo considero oportuno, sin pensar en escuchar los pajaritos y ver cómo amanece camino a casa disfrutando de conversaciones trascendentales con algún otro amigo juerguista.
Pero vamos que yo me sigo viendo como un chaval,… aunque voy dándome cuenta de indicios que dicen que estoy “madurando”, en el sentido físico de la evolución.
Sin ir más lejos, el otro día, volviendo de la piscina, ataviado con chándal y una bolsa de deporte, ¿qué puede ser más juvenil? al subir al ascensor en casa, subió una vecina de unos 25 años que me pregunta:
-”Perdone señor ¿a qué piso va?”
- “Voy al quinto” -aunque mi cara debió ser de WTF y con una sonrisa en la cara le pregunto – “¿Me puedes decir qué te ha inspirado tratarme de “señor”? No creo que aparente tantos años, fundamentalmente porque acabo de entrar en la treintena”
- Tímidamente me contesta: “No, bueno yo… por educación”
El resto de la conversación fue de lo más agradable y sin más tratos de “Usted”. Estoy seguro que si la chica si hubiera podido salir corriendo de ese ascensor lo habría hecho.
Vecina, si me lees, que sepas que no me molestó el trato de usted, pero me dejó sorprendido! Un saludo para tí.
Imagino que recordáis el anuncio de Coca Cola dedicado a los nacidos en la Generación X en el que a un “chico” le llaman “señor” para que le devuelvan el balón. Así me sentí yo aquel día.
Bajo estas líneas tenéis el video completo. Los que sois de mi generación, al verlo, esbozaréis una sonrisa más que seguro recordando cosas como las cintas VHS, los dos canales de TV, el “1,2,3″, etc, etc,… o incluso la foto del avatar de Oliver y Benji.
