Solemos identificar a cada país por la forma de actuar de sus ciudadanos en diversos aspectos. Uno de ellos es el modo de organizar una huelga. Así, tenemos la “huelga a la japonesa”, que todos sabemos que consiste en trabajar el doble de lo habitual, la “huelga a la francesa”, y por supuesto, los españoles también tenemos nuestra “huelga a la española”.
A mí en particular, no me gusta el método español para hacer huelgas, al menos lo que estamos viendo en los últimos tiempos, me refiero a:
- Los boicots
- El incumplimiento de los servicios mínimos
- La reacción tardía: convocar huelga el 29-S cuando la Reforma Laboral se anunció el mes de junio, y ya se ha debatido, discutido y aprobado (incluso se ha acordado con los organismos internacionales).
- Perder la noción de la realidad: quejarse de forma sistemática, pedir imposibles, no ofrecer alternativas viables, y lo peor, no tener claro por qué vamos a la huelga, el objetivo final que se persigue.
Hacer las cosas así es ineficaz y no lleva a ninguna parte.
Cuando los trabajadores españoles nos embarcamos en una huelga, deberíamos tener bien claro qué es lo que estamos reivindicando, por qué lo estamos reivindicando y cual es el objetivo que pretendemos conseguir. De lo contrario actuamos como el “Ejército de Pancho Villa”, donde cada uno va por un lado, sin orden ni concierto.
Creo que los conceptos que deberíamos tener en mente cuando organizamos una huelga deberían ser los de cohesión, trabajo en equipo y responsabilidad. Podríamos fijarnos en la forma de actuar de la Selección Española de fútbol del pasado Mundial.
Como ejemplo voy a hablar de las huelgas del sector de transportes, en particular, la última huelga de Metro de Madrid.
Huelgas de Transportes
La Huelga de Metro de Madrid fue injusta porque incumplió el deber para con los usuarios que, como yo, emplean el Metro para ir al trabajo, y fue desproporcionada porque los sindicatos montaron un lío monumental paralizando la Capital de España porque se había efectuado una rebaja de sueldos del 2%. Esta situación lleva asociado el agravante de que los sindicatos no habían movido un dedo ante el crecimiento espectacular de las cifras del paro ni reaccionó de la misma manera ante la rebaja del 5% efectuada a todo el funcionariado.
¿Os imagináis que ocurriría si todos hiciéramos lo mismo?
Si vosotros montáis esta gresca por un 2% de rebaja salarial (de un buen salario), ¿que deberían montar los millones de parados, más los millones de personas cuyos sueldos son mucho más bajos?
En mi caso concreto, soy ingeniero en informática, trabajo en Tecnologías de la Información.
¿Qué pasaría si todos los técnicos de mi gremio (desarrollo, sistemas, comunicaciones, seguridad), hiciéramos lo mismo, y organizásemos una huelga salvaje, sin respetar servicios mínimos, a imitación de nuestros compañeros de transportes? Habría un colapso total del país. Hoy en día, todo está controlado por programas informáticos: los semáforos, los aviones, las alarmas, las centrales nucleares, las transacciones bancarias, las centrales eléctricas… etc.
Estoy hablando de que todos los técnicos huelguistas mantendrían las redes, servicios y comunicaciones del país inoperativas. Estoy hablando de que habrían piquetes impidiendo el acceso legítimo a sus oficinas, a los técnicos (responsables) que sí quisieran trabajar. Es más, no contentos con hacer huelga, iríamos apagando todo servidor a nuestro alcance. ¿Qué pasaría entonces?
Las consecuencias serían que las centrales nucleares no serían monitorizadas, los aviones no podrían despegar, los semáforos no funcionarían, los hospitales no podrían ni hacer diagnósticos ni operar, las transacciones bancarias deberían esperar a otro día, la Bolsa no podría abrir, y si tuvieras alguna urgencia no podrías llamar al 112.
Si mi gremio organizase una huelga de estas características, sencillamente, habría miles de muertes en las carreteras, caos generalizado por doquier, y las pérdidas materiales serían increíbles. Muchas empresas irían a la quiebra.
Vuestra huelga del mes de Junio causó malestar y muchos problemas, pero no hubo que lamentar ni muertes ni catástrofes mayores. Imaginad por un momento que los trabajadores de una central nuclear deciden hacer huelga total, y se van a casa, apagando todos los sistemas de la central, incluidas alarmas y el sistema de contención del reactor nuclear…. perfecto, al día siguiente van a trabajar las cucarachas, porque los demás estamos todos ocupados muriéndonos de sobredosis de radiación, ¿no?
Así que, ¿qué decís? ¿seguimos vuestro ejemplo todos los técnicos, médicos, bomberos, policías, etc…?
Supongamos que si, entonces:
- Si tu hijo/a se pusiera enfermo, ¿te gustaría llegar al hospital y que allí no quisieran atenderle, porque los médicos están de “huelga total”? Y si tienes un accidente ese día, ¿que tal si tu médico te dijese “haberte accidentado mañana, que hoy no cortamos hemorragias”?
- Si un día se declarara un incendio en el monte, ¿te gustaría que los bomberos no fueran a apagarlo hasta “el día siguiente” porque es que, ese justamente, están de huelga? Puede que se esperaran a apagarlo cuando llegaran a un acuerdo sindicatos y gobierno, total, el fuego que se espere. Mejor aún, ¿y que tal si los bomberos le pegaran directamente fuego a vuestra casa porque están de huelga?
- ¿Te gustaría que si llamases al teléfono de emergencias, te respondieran: “verá, es que hoy por la huelga, no hacemos rescates. Mañana ya si eso, a lo mejor… Pero podemos enviarle un perro al lugar del suceso, para hacerle compañía al accidentado, hasta que lleguemos a un acuerdo con el gobierno, y podamos acudir al rescate. No se preocupe, el perro es de la guardia civil y está muy bien enseñado.”?
- Si entraran a robar a tu casa, ¿te gustaría que al llamar a la Policía Nacional, te contestaran que “ya irán mañana, que hoy están de huelga”? ¿Y si alguien te agrede por la calle y pasa un Policía, te parecería bien que te dijera “mire, reduzca usted mismo al caco, y tómele los datos, y ya si eso mañana nos lo trae a comisaría”?
Todo esto me recuerda a aquel sketch de Cruz y Raya donde un señor pedía auxilio a un socorrista porque alguien se estaba ahogando, y recibía como respuesta un: “ya si eso ya mañana voy… que va a ser que no”.
Como profesionales, ¿no creéis que tenemos que ser Responsables de nuestros actos de cara a la Sociedad?
No os equivoquéis, los que sufren las huelgas de este tipo son los compañeros que están tan mal como vosotros (o peor aún), no los que os querían rebajar el sueldo ese 2%. Esa gente no coge el metro.
Es muy triste que haya que esperar a que haya una Ley de Huelga para que todos actuemos con un mínimo de Responsabilidad y Código Ético.
La Huelga General del 29-S llega tarde
La Huelga del 29-S llega tarde por innumerables razones:
- Vamos camino de los 5 millones de parados tras 2 años de crisis (oficialmente, claro)
- La Reforma Laboral ya ha sido pactada, discutida y aprobada.
- La reforma ya se ha comunicado al exterior (vivimos en un mundo global: ya no podemos actuar de forma unilateral).
- Los sindicatos no han movido un dedo en estos dos años. Mientras ellos permanecían a la espera, se batían récords en el número de parados, que se cebaba especialmente con los jóvenes (os recuerdo que somos el futuro DE TODOS). Tampoco lo han movido cuando se anunció la Reforma Laboral por el Gobierno, allá por el mes de Junio. Decidieron organizarla, si, pero para después de las vacaciones, casi en Octubre. Si se hubiese deseado tumbar la reforma se tendría que haber organizado de inmediato, haber salido a las calles tantas veces como hiciera falta, y haber ofrecido medidas alternativas viables. Ahora es tarde.
La Huelga General del 29-S es irresponsable
La actitud de los sindicatos me resulta incomprensible. Me da la impresión de que no son conscientes de la realidad en que vivimos. Es como si se les escapara que estamos en el año 2010, vivimos en un mundo globalizado en el que debemos mucho dinero al exterior y tenemos que rendir cuentas.
Hasta hace nada, España estaba de moda. Del “España va bien” se pasó al “España en la Champions League de las economías del mundo”. Todo el mundo invertía en nuestro país, todo el mundo venía a hacer turismo y muchos europeos compraban apartamentos en la playa. Para completar nuestro “Paraíso Terrenal” nos llovían cantidades ingentes de dinero (miles de millones de €) en forma de subvenciones Europeas, con el objetivo de desarrollar nuestra Economía. Estos fueron los llamados “fondos de cohesión”.
En estos momentos la realidad ha cambiado y es muy diferente. Muy dura. Tras el mazazo provocado por la quiebra de Lehman Brothers toda la economía mundial se tambalea todavía. Este “tsunami económico” ha afectado de forma especial a los países más débiles de la Unión Europea. Los conocidos como PIIGS (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España) por la prensa anglosajona. Lo queramos o no, estamos en esa lista.
Podemos ponernos a discutir si somos más fuertes que el resto “del saco” en el que nos han metido, pero lo que tenemos que recordar es que nuestra opinión no importa.
Lo repetiré: nuestra opinión no importa.
En Economía lo que importa es la confianza. En estos momentos ya nadie se fía de nosotros, porque nuestra situación es mala y nuestras perspectivas son peores.
Si atendemos a los números, tampoco les faltan razones, ya que:
- Con un paro que lidera las economías desarrolladas (20%) y subiendo
- Con una población envejecida (9 millones de pensionistas)
- Con unas perspectivas de crecimiento de PIB que tienden a 0 patatero
- Con un histórico de que España solo crea empleo cuando su PIB crece al 3%
- Con un paro juvenil del 40%
- Con la mayoría de los jóvenes cualificados subempleados
- Con que los que trabajan ganan poco (50% mileuristas)
¿Qué analista se fiaría de nosotros? ¿Cómo vamos a poder pagar las facturas?
Repasemos el curso de los acontecimientos recientes:
- Pocos días antes del anuncio de las medidas a aplicar en la Reforma Laboral, el Presidente de los EE.UU. Barack Obama llamó a nuestro Presidente, para apremiarle a que sacara adelante la Reforma Laboral
- La semana pasada, el Presidente Zapatero se reunió con expertos de Wall Street, con George Soros a la cabeza, para tratar sobre la fiabilidad de nuestra Economía
- Los inversores extranjeros, el FMI, BCE y demás organismos internacionales ven bien las medidas aprobadas por el Gobierno con el consentimiento de casi TODOS los partidos (solo votaron en contra algunos partidos minoritarios)
¿Creéis que después de haber dado nuestra palabra como Nación se puede uno retractar? ¿Os parece actuar con responsabilidad? ¿Os imagináis las consecuencias económicas de tumbar la Reforma Laboral?
El BCE nos imprime billetes, pero no de forma incondicional. Si no tomamos las medidas adecuadas, nos pasará como a Islandia, Grecia…
La Huelga General carece de sentido práctico
No entiendo las motivaciones de la misma ni qué se pretende conseguir. ¿Cuál es el objetivo de los sindicatos? ¿Qué alternativa ofrecen, que satisfaga a nuestros acreedores? Lo cierto es que España tiene una deuda y hay que pagarla, ¿cómo piensan estos sindicatos tan ingeniosos que vamos a hacerlo? Este es el quid de la cuestión y visto lo visto, parece que en este asunto no tienen ni la más remota idea de qué alternativas pueden ofrecer que otorguen credibilidad a nuestra Economía.
Por lo tanto, creo que la Huelga no tiene sentido a estas alturas. Hace un año o hace unos meses si, pero ya no. Los sindicatos han dejado pasar el tiempo sin actuar, no han sabido negociar, tampoco han ofrecido alternativas viables y lo que es peor, a estas alturas no tienen objetivos claramente definidos.
En realidad, pienso que han convocado la huelga por compromiso, porque se supone que eso es lo que tienen que hacer, pero en el fondo tampoco quieren echar abajo la Reforma Laboral, porque si lo quisieran habrían organizado varias huelgas generales desde que el Ejecutivo informó de sus intenciones. Por ejemplo, los sindicatos franceses sí están obrando de forma coherente. Quieren impedir las medidas del Gobierno y por ello llevan 5 Huelgas Generales en lo que va de año.
El único objetivo claro de esta Huelga General es hacerse la foto, por parte de los sindicatos. Manifestar que todavía existen y decirnos a todos que debemos seguir sosteniéndolos. Es hora de acercarse a los trabajadores Señores Sindicalistas porque les veo en la Torre de Marfil (como un partido político más) y han perdido el Norte. Renovarse o Morir.
Un saludo y Feliz Día de Huelga a todos
Rafael Alfaro March


