El sábado pasado acordamos con un grupo de amigos ir a “echar el día” en el Parque Temático de la Warner en San Martín de la Vega. El día fue agotador. Nos subimos en todo aquello que pudimos (en mi caso en casi todo por motivos que explicaré a continuación), pasamos calor, nos mojamos de arriba a abajo en varias atracciones y lo mejor del todo es que nos lo pasamos genial entre bromas y risas con los amigos.
No obstante, el motivo de esta entrada en El Sumidero, no es para hablar sobre mis días de asueto un caluroso sábado en Madrid, sino para resaltar un par de cosas que me llamaron la atención.
Inicialmente, llegas a la entrada y metes la mano en la cartera para pagar el “peaje”. La entrada de un adulto cuesta 38,50 euros y además te dan un mapa, un horario con las atracciones existentes y algún otro papel inservible. Afortunadamente, contábamos con tickets de descuento de 9 euros, por lo que la broma, “sólo” costó 29,50. Opcionalmente puedes comprar un pase especial llamado “Correcaminos” (que nosotros cariñosamente con nuestros amigos portugueses llamamos durante todo el día “Correcaminhos”), que te permite pasar el primero a un montón de atracciones, ahorrándote horas de cola y calor, aunque no lo cogimos.
Nos fuimos de cabeza a atracciones que pensamos que iban a tener bastante público. Sin embargo, y pese a que el parque abre a las 11AM, la mayoría de las atracciones lo hacen a partir de las 12. Así pues, todos los que han madrugado nos aglomeramos en las mismas atracciones.
Además me sentí identificado con la situación que Rafael Alfaro nos describía en este mismo blog en su visita al Alcázar de Segovia. Resulta que la primera vez que fuí a la Warner (hace unos 8 años atrás ya) la atracción “Stunt Falls” (o comúnmente llamado Boomerang) estaba cerrada. Este año, pasó lo mismo con “Coaster Express“, la Montaña Rusa de madera. Por lo visto lleva cerrada varios meses (¿por mantenimiento?). Sea lo que sea, en los mapas que te dan no lo indica; ni siquiera en la puerta dice nada sobre su estado. No obstante, la entrada sigue costando lo mismo puedas o no disfrutar de todas las atracciones como debería ser, o avisarte antes de entrar, o tener un detalle con los usuarios y hacer un descuento por no existir esa atracción.
Lo último que quería señalar es precisamente algo que choca con la Certificación de Calidad entregada por AENOR (Norma ISO9001) con la que Warner se vanagloria de ser uno de los parques más seguros del mundo. Aprvechando que la otra vez que estuve en Warner, no pude subir en la más adrenalínica de todas las atracciones existentes, “Stunt Falls“, estando a dos o tres turnos de que nos tocase, el cacharro se averió abajo del todo. Es decir, con los pasajeros ya listos para salir. Por lo visto el tren no quedó encajado en la posición que tenía que quedar y hasta que eso no pasara, las medidas de seguridad impedían que los pasajeros se liberasen de las protecciones. Tuvo que venir un encargado de mantenimiento, resetear ciertos mecanismos para lograr sacar a los usuarios. Después de que esto pasara, todos en la cola supusimos que harían una prueba sin gente para asegurarse que todo funcionaba correctamente. Pues… no fue así. En cuanto salieron unos, montaron los siguientes. Como podéis imaginar, todos estábamos pendientes de este nuevo grupo. Una vez el tren paró, nuevamente volvieron a quedar atascados por no quedar en la posición correcta el tren. En ese momento fue, cuando me tocaba, que decidí que yo y mi claustrofobia no nos íbamos a montar en ese cacharro, en ese turno.
Entiendo que las normas de seguridad evitan que te puedas bajar incluso si el tren está parado y que no haya una forma de “soltar a los pasajeros” siquiera, pero el no hacer una prueba sin gente para garantizar el correcto funcionamiento a la siguiente me echó para atrás.
Como es de suponer tuve que aguantar todo tipo de bromas, risas y cachondeos por parte de los amigos que sí se montaron, y curiosamente en ese turno la atracción funcionó perfectamente, pero preferí no arriesgar a quedarme atrapado por las protecciones hasta que el operario de mantenimiento colocase el tren en su sitio de nuevo. En fin, otra vez será!!




