Lo que voy a relatar pasó el miércoles por la noche volviendo de Palma de Mallorca a Madrid. En uno de esos viajes “por el día” que me pego a lo largo y ancho por la geografía española, tuve que hacer una visita cargado únicamente con el bolso de mi portátil a trabajar con unos clientes en Palma. Decir que para viajes en mi empresa no solemos utilizar RyanFAIL como línea aérea preferida aunque en este caso, dada la urgencia con la que se nos pedía ir aprovechamos el “bajo” precio.
A la ida todo perfecto, siempre y cuando lleves impreso el billete desde casa (que si no te cobran una pasta en el aeropuerto por darte una tarjeta de embarque). Al no llevar más equipaje que el bolso del portátil todo correcto, pero a gente que iba delante de nosotros, les hicieron facturar (y pagar bastante generosamente) su equipaje de mano por no caber en el recipiente de medidas aceptadas (algunos con razón y otros… pues es dudoso porque no cabía por muy muy poco).
A la vuelta, llegamos con tiempo de sobra al aeropuerto, y como hago siempre en Palma, aproveché compré un par de ensaimadas para traer un “souvenir” a la familia y una camiseta de Fórmula 1 ultrarebajada que me pidió a gritos dormir en mi armario. Aproveché a guardar la chaqueta y las ensaimadas en la bolsa que me dieron en la tienda de la camiseta para ir más cómodo.
Nos ponemos a hacer la rigurosa cola, mi compañero delante de mí con su Netbook en un bolso de portátil pequeñito pasa sin problemas, cuando la chica-rottweiler de la puerta me indica que llevo dos bultos y que RyanFAIL sólo me permite llevar uno. Hasta aquí cierto es, dicho con un tono más prepotente de lo normal, pero bueno. Me pongo la chaqueta, me ato la camiseta de F1 a la cintura y desecho la bolsa, por lo que procedo a pasar con mi portátil y las ensaimadas en la mano. Me dicen de nuevo que son dos bultos y que no puedo pasar así (o facturo uno, pagando claro está, o dejo algo en tierra). Me empiezo a poner nervioso. La tipa me echa en cara que si no me he leido las normas de la compañía en la que viajo, que dicen que sólo se puede llevar un bulto por persona, incluso palabras textuales “si usted no sabe que no se pueden llevar dos bultos, no queremos que clientes como usted, así que no viaje con RyanFAIL”. Quito la tira con la que se cuelga en el hombro el bolso del portátil (tranquilos, que no la agredí con las hebillas ;D) sino que intento atar las cajas de las ensaimadas al resto del bolso para poderlo contar como un solo bulto. Lo intento meter en el recipiente y entra. Al sacarlo se desmonta el atillo y me dice que siguen siendo dos bultos. Cojo de nuevo la bolsa y la apaño para que entre (casi me subí encima hasta que entró). Finalmente da el OK y paso adelante. Le digo, una vez aceptado el pase y recortado el billete, que me parece una falta de respeto tremenda el trato vejatorio a los clientes de la compañía en la que ella trabaja y que merecería estar en otra cola, la del INEM. Sale corriendo detrás de mí la tipa amenazándome con hablar con el capitán para que no me deje coger el avión. Le digo que vaya a hablar con el capitán o con quien quiera, que le entregaré una hoja de reclamaciones directamente a él en la mano sobre el trato absolutamente fuera de lugar avalado por un montón de testigos. Finalmente la dejo mascullando nosequé y continúo hacia el avión.
En la entrada al avión, me viene a la cabeza la solución al problema. Tenía que haber metido en la bolsa las ensaimadas y el bolso pequeño con el ultraportátil de mi compañero, y hacerle a él pasar con mi portátil únicamente.
Experiencias como esta son las que te hacen ver que realmente el low-cost lo usan también en la profesionalidad de sus empleadas, y que lo último que le preocupa a RyanFAIL es darle un buen servicio a sus clientes sino …. más bien,… algo como lo que deja claro el logo de la compañía que he encontrado en Internet y he puesto como imagen de este post.
Por mi parte, viajaré en RyanFAIL cuando sea absolutamente imprescindible y evitaré una compañía que ha llegado a pensar en amortizar sus aviones incluso cobrando por ir al baño y queriendo homologar plazas para viajar de pie…
Vaya días que llevo… entre los taxistas pícaros y las compañías aéreas que contratan gente barriobajera y sin modales para puestos cara al público, no gano para malos ratos!

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